6. Interpretació, significat i funció

Presenta a la Virgen como una mujer joven, humildemente vestida, descalza y el pelo al descubierto. Su cuerpo muestra los signos de la muerte: hinchazón del cuerpo y un rictus mortal en el rostro. En primer término, y entre sombras, aparece la figura de una mujer joven sentada, con la cabeza inclinada por el dolor; probablemente es María Magdalena, incluida en esta pintura por el interés del mecenas en una institución para mujeres descarriadas vinculada a la iglesia de Santa Maria della Scala. En tercer lugar, los apóstoles: son once, ya que según los evangelios apócrifos, santo Tomás estaba cumpliendo misiones evangelizadoras. Sólo cinco se distinguen con claridad. San Juan -identificado por su juventud- en la cabecera de la cama. San Pedro y san Pablo -habitualmente representados calvos y con barba poblada- se inclinan, traspasados de dolor, sobre el cuerpo de la Virgen.


Nada distrae la sensación de dolor que transmite la pintura: la escena nos acerca al dolor digno de los humildes ante la muerte. Toda la escenografía respira austeridad: la silla de madera, la humilde cama, el caldero de cobre, el techo de madera... La presencia del cortinaje nos recuerda el carácter doméstico de este espacio, el dormitorio, y subraya que estamos ante un acontecimiento cotidiano en el que el milagro se hace evidente a través de las cosas más sencillas.